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sábado, 7 de mayo de 2016

¿Eres madrina o padrino? ¿Sabes lo que significa?


Seguro que tú, al igual que yo, estás bautizado y confirmado y por lo tanto tienes madrinas o padrinos; y si has hecho bien tus tareas, alguien te ha escogido a ti para que lo seas de alguien más.

Hay muchas y lindas razones por las que alguien escoge padrinos y madrinas, ya sean los padres de un pequeño bebé que está por bautizarse o un catecúmeno adulto que lo elige voluntariamente. Siempre es un regalo para quien es llamado a ese servicio de amor, pero: ¿tenemos claro qué significa serlo?

Compadres es la forma en que nuestros padres llaman a los padrinos y cuando los eligen, algunas veces queda la duda: ¿habrán escogido padrinos o compadres? Es que a veces la afinidad, el cariño y el querer establecer lazos más permanentes con alguien, hace que los padres “den a sus hijos” de ahijados a personas con las que tienen relaciones muy estrechas. De hecho los padrinos se sienten honrados cuando se les pide que lo sean porque es una muestra de afecto y confianza muy profunda.

Pero a veces el rol de padrinos y madrinas está un poco confundido y (tanto los ahijados como los padres) esperan algunas cosas que realmente no son sus reales funciones y que poco tienen que ver con el llamado que han recibido.

Seguro que muchas veces te ha tocado orientar a gente al respecto, sobre todo en la catequesis o en los grupos en los que haces apostolado. Es por esto que queremos darte algunas ideas de qué es lo que realmente debe hacer un padrino o madrina y de cuál es su misión en la vida de ese recién bautizado o confirmado, para que comprendamos qué características deben tener esas personas y cómo debe ser la relación con su ahijada o ahijado.

Si te han pedido que tu seas madrina o padrino, te invitamos a que ofrezcas esa tremenda misión al Señor, Él te dará lo necesario para acompañar a tu ahijado por el camino de la fe que Él mismo nos ha invitado a recorrer.


7 ideas sobre la misión que tienes con tu ahijado

◙ Tu vida es tu curriculum

Como padrino has sido elegido por los padres (o al menos deberías serlo), más que por tu relación con ellos, por tu vida, por como vives tu fe, por el testimonio de tu lucha sincera por vivir los principios del Evangelio. Madrinas y padrinos son personas que por su testimonio de vida podrán dar luces al recién bautizado de cómo hacer para vivir como un buen cristiano durante toda su vida. ¡Comienza a vivirlo!

◙ Das el mejor regalo

No esperamos que nuestra madrina o padrino nos de un regalo especial para navidad o para nuestro cumpleaños. Madrinas y padrinos el mejor regalo que puedes darle a tu ahijado es el regalo de la fe. Acompáñalo de forma cercana y sincera para que la vida espiritual y la relación con Jesús sean siempre parte fundamental de su vida como nuevo cristiano.
“Queridos, padres, padrinos y madrinas, si quieren que sus hijos sean verdaderos cristianos, ayúdenles a crecer ‘inmersos’ en el Espíritu Santo, es decir, en el calor del amor de Dios, en la luz de su Palabra. Por ello, no olviden invocar a menudo al Espíritu Santo, todos los días” (Papa Francisco, 2015).

◙ No eres un padre sustituto

A veces se piensa que cuando te piden ser madrina o padrino, lo que te están pidiendo es que en caso de que los padres fallezcan tu te hagas cargo del pequeño. Uno no busca padrinos para tener padres de repuesto; uno los busca para que acompañen a los padres y les animen, al igual como lo hacen con el ahijado.
Se hacen familia espiritual y el amor y la fe los une, no una responsabilidad legal para con los niños si es que quedan huérfanos. Obviamente el compromiso espiritual no quita que te preocupes por el bienestar físico y material de tu ahijado.

◙ Compartes de lo mejor que tienes

Una madrina o padrino comparte su fe por lo tanto ha de tenerla, alimentarla y hacerla crecer. Es tu responsabilidad el estar preparado para responder a las dudas y para acompañar en los momentos oscuros a tu ahijado, no solo con apoyo económico y con los bonitos regalos, sino con la Palabra de Dios, con la esperanza cristiana y con mucho amor.
A los padres de los niños y a los padrinos, así como a los familiares, el Papa Francisco les pidió: “ayudar a estos niños a crecer bien si se les da la Palabra de Dios, el Evangelio de Jesús”. Pero también, “hay que darlo con el ejemplo”.

◙ Permaneces cerca

Esa es tu misión, acompañar, estar cerca. Es recomendado buscar dentro de la familia, pues es mucho más fácil asegurar un lazo firme con el ahijado. Entre los amigos también es buena idea, pero la intención es que sea alguien cercano, que no vea a su ahijado únicamente para las fiestas, sino que puedan compartir tiempo juntos, que conozca su proceso y su desarrollo como persona y como cristiano.
Es triste cuando uno le pregunta a alguien por sus padrinos de bautizo y ha dejado de verlos hace años. Es tanto que el Código de Derecho Canónico, en el nro 874 aconseja que el padrino de la confirmación sea el mismo que el del Bautismo. Así de cerca.

◙ Practicas lo que predicas

Estando en la parroquia me ha tocado ver personas que llegan a pedir certificados de confirmación para ser padrinos o madrinas de alguien. Gente que nunca ha sido vista en la parroquia y que nadie conoce. No es que busquemos gente popular en los ambientes eclesiales, sino que buscamos personas asiduas a celebrar su fe, comprometidas con ella y con la vida de la Iglesia, de este modo podemos esperar que acompañe a su ahijado a misa, le explique los sacramentos y que pongan en práctica aquello que los hace familia: la fe. Si se, está difícil esta parte, pero los ideales debemos cuidarlos y luchar por alcanzarlos. Procura ser tu una madrina o un padrino así.

◙ Estás dispuesto a asumir la responsabilidad de forma indefinida

El bautismo abre las puertas del cielo al bautizado, ya es parte de la Iglesia, es hijo de Dios y con vocación de Vida Eterna. Quien acepta ser madrina o padrino lo hace de forma indefinida, como una muestra de amor hacia su ahijado, pero también como un servicio a Dios, acompañando a este nuevo cristiano en su desarrollo y madurez.
Quien acepta este reto y esta responsabilidad lo hace para siempre, pues la calidad de hijo de Dios es eterna, por lo tanto tu tarea de amor, compañía, cuidado y orientación no termina cuando tu ahijado se hace adulto, sino que continúa por toda la vida.

(fuente: catholic-link.com)

miércoles, 4 de mayo de 2016

María, en la vida del comunicador cristiano

El sacerdote católico Andrew Greeley, periodista, sociólogo, investigador, afirmaba que “María representa el símbolo cultural más poderoso y popular de los últimos dos mil años del Occidente cristiano.

Esa presencia fecunda de María, la primera cristiana y primera apóstol, confirma que la piedad mariana, debidamente saneada de pietismo antimariano, es un poderoso vehículo de evangelización, sobre todo cuando y donde los textos bíblicos no estaban, o no están al alcance del pueblo. La persona de María era, y sigue siendo hoy, un evangelio viviente que todos pueden leer.

Podríamos llamar a María la máxima comunicadora social, pues ella comunicó el cielo con la tierra, al engendrar al Salvador, el máximo Comunicador del Padre. El beato Alberione, el gran apóstol de la comunicación social al servicio del Evangelio, fundador de la Familia paulina, dice que María “editó” al Salvador del mundo, dándole la posibilidad de hacerse visible en nuestra carne, para poder comunicarse de tú a tú con nosotros y salvarnos. Y en el Cenáculo Ella estuvo en medio de los apóstoles, animándolos, uniéndolos y suplicando la venida del Espíritu Santo, que allí hizo nacer la Iglesia. Con razón se la llama Madre, Maestra y Reina de los Apóstoles.

En el Concilio Vaticano II, el Decreto Inter mirifica sobre los medios de comunicación social, fue el que más resistencias enfrentó a la hora de ser aprobado. Fue rebajado de Constitución a Decreto, y de 114 párrafos a 24. Sin embargo, se quedó con el título de “Maravillosos inventos”, cuyo fin es ayudar eficazmente a la humanidad contribuyendo al progreso, a la humanización y a la evangelización, que eleva a los hombres al orden sobrenatural, y del reino terreno los lleva al Reino eterno, presidido por Cristo Rey y por María Reina.

El día de la aprobación del Inter mirifica, el padre Alberione, que participaba en el Concilio, mandó celebrar fiesta a toda su Familia Paulina, porque ese Decreto constituía la aprobación oficial de la Iglesia para el apostolado de la comunicación social, al poner la predicación mediática a la par de la predicación oral.

Trabajo con los laicos

La evangelización mediática pasa también a manos de los y las laicos, de las religiosas y de los religiosos no sacerdotes. Un gran avance en la misión evangelizadora y salvífica de la Iglesia, que con los “nuevos púlpitos” mediáticos puede realizar a la letra el mandato de Jesús: “Vayan y evangelicen a todo el mundo”.

Al respecto dice el Decreto Inter mirifica, en el número 13: “También los seglares (cristianos) que intervienen en el uso de estos medios, esfuércense por dar testimonio de Cristo, primero realizando su propia misión con excelencia y espíritu apostólico… y luego prestando apoyo directo a la acción pastoral de la Iglesia”.

Los comunicadores laicos cristianos, por ser profesionales de la comunicación, gozan de una gran ventaja para evangelizar con excelencia, eficacia y un alcance insospechado a las masas, en especial a quienes no van a las iglesias, ni a la catequesis parroquial, ni reciben los sacramentos.

El beato Alberione insistía en puntualizar que “evangelizar no es solo hablar de Dios, de la Iglesia y de Cristo, sino también hablar cristianamente de todo” y a todos, en especial a los que no van a las iglesias ni a la catequesis. Y ese “todo” son los valores y bienes del Reino de Cristo: La vida y el amor, la verdad y la fraternidad universal, la justicia y la paz, la dignidad humana y la dignidad de la creación. Valores que Cristo inculcó y por los cuales dio la vida.

La evangelización mediática es el campo abierto y propio de los laicos, y ya gran número de ellos están evangelizando a las masas y a los individuos a través los medios y multimedia de comunicación. La evangelización mediática es también continuidad de la misma misión de Cristo que Él encomendó a los Apóstoles. De aquí el nombre de apostolado, que designa la obra de la redención compartida con Cristo por sus discípulos de todos los tiempos: jerarquía, clero y laicos.


El comunicador imita a María

Apostolado o misión, no es lo que el discípulo y la discípula hacen, sino lo que Cristo hace a través de la vida y de las obras de la discípula y del discípulo. Nadie puede arrogarse el poder salvador de Cristo, pero Él decidió compartirlo con los suyos.

El apóstol mediático imita a María acogiendo al Salvador en su persona para comunicarlo a los hombres. “Vivir en Cristo y comunicar a Cristo”. La experiencia apostólica del Apóstol de las gentes, san Pablo, es modelo de todo comunicador social cristiano: “No soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí”. El mensaje escrito o hecho imagen, sobrevive al autor y no tiene límites de tiempo ni de espacio: “Sin que hablen, sin que pronuncien, a toda la tierra alcanza su mensaje”.

El comunicador cristiano, amante e imitador de María Reina de los Apóstoles, no se rebajará a una comunicación pietista o vacía, sino que se mantendrá a la altura de su misión: “Vivir en Cristo y comunicarlo a los hombres” de forma directa o subliminal. La verdadera devoción a María es conocerla, admirarla, imitarla, invocarla, escucharla.

(fuentes: zenit.org; yocreo.com)

martes, 3 de mayo de 2016

Ecuador: 250 mil los niños afectados por terremoto. Los salesianos ayudan a damnificados

Manta, abril 2016.- “Nadie vive de sus lágrimas - expresó Monseñor Travez, Arzobispo de Quito - vive de tu ayuda”. Palabras tan duras, como tan comprometedoras. Y es una verdad cuando, después del terremoto, los que sufren son los niños. UNICEF y los socios humanitarios expresaron “que se requieren 23 millones de dólares para cubrir las necesidades de por lo menos 250.000 niños durante los próximos tres meses. Necesitamos que estos suministros lleguen a los niños lo antes posible”.

El terremoto que afectó a Ecuador devastó gravemente a ciudades como Pedernales, Manta, Portoviejo, Bahía de Caráquez, Esmeralda y Muisne, han informado que el saldo de personas fallecidas es de 654 personas y los heridos sobrepasan las 5.000.

El desastre afectó a la provincia de Manabí, a la ciudad de Manta y especialmente a la parroquia urbana Tarqui, una de las más populosas y pobladas, donde se encuentran obras salesianas gestionadas por la Comunidad de esa ciudad.

Familias enteras se hallan sin viviendas y con total desprotección. La escasez de alimentos y agua, así como las condiciones de deterioro al estar únicamente en la calle, sin los servicios básicos afectan en su integridad a los adultos, ancianos, jóvenes y de manera mucho más fuerte a los niños y niñas y adolescentes.

Los salesianos desde el primer momento trabajan en un plan de acción que prevé atender durante a más de 42.000 personas, que son damnificados.

Los salesianos en Ecuador están en coordinación con entidades gubernamentales y no gubernamentales que se hallan en la zona para mejorar el impacto y alcance de ésta ayuda de emergencia a los pobladores del Barrio Tarqui y de Crucita.

Posteriormente a esta ayuda de emergencia se atenderá a las labores de desescombro y de reconstrucción de las que la Inspectoría Salesiana de Ecuador informará.

Es cierto que “no podemos solucionar todo, pero podemos ayudar en algo”. La página Web de los salesianos en Ecuador tiene organizado un espacio para quienes deseen ser solidarios.


Ecuador te necesita: es hora de ser solidario

Tarqui, abril 2016.- Mientras la situación en el norte del Ecuador se va restableciendo poco a poco, la gente no deja de seguir viviendo el drama del stress post-traumático que suelen dejar serias secuelas en las personas y que genera sensación de miedo, huida, desesperación, no solo por el hecho del terremoto vivido, sino por el futuro: sin casa, sin hogar, con hijos y familiares muertos. Los salesianos han decidido quedarse en medio de su gente para acompañar con la presencia y la oración.

El balance oficial son 659 muertos las víctimas del terremoto y más de 4.600 heridos. La parroquia de Tarqui, la denominada zona cero, luego del terremoto, parece un pueblo fantasma. En medio de tanto dolor el Padre Francisco Sánchez sale a recorrer las calles y visita a las pocas familias que permanecen en sus hogares. “Nos hemos quedado en la comunidad para ayudar a la gente, para que sientan que nosotros estamos a su lado”.

Mientras camina por las casas y edificios en ruinas, el P. Sánchez se detiene a conversar con una familia reunida alrededor de la figura de María Auxiliadora. “Esta imagen la trajimos desde Cuenca y es la que nos protege en estos momentos”, cuenta con gran devoción Alfredo León, mientras permanece fuera de su casa.

En la comunidad de Tarqui existe un “toque de queda” por las noches, por lo cual únicamente militares y policías recorren las calles. A pesar de estas medidas de seguridad, las familias se mantienen en sus casas protegiendo sus pertenencias y durmiendo en las calles, pues el temor por un nuevo sismo se mantiene.

Al finalizar el recorrido nocturno, el P. Francisco visita la zona de Los Tanques y saluda con familias enteras que permanecen en este campamento improvisado. “En este lugar existen muchos niños y está realizando actividades educativas de distracción”. En el campamento se encuentran alrededor de 142 familias que perdieron sus casas y esperan que la gente les pueda ayudar para reconstruir sus hogares.

Es cierto que “No podemos solucionar todo - han expresado los salesianos de Ecuador - pero podemos ayudar en algo”. Tu solidaridad la esperan los hermanos de Ecuador.

(fuentes: www.boletinsalesiano.info; www.salesianos.org.ec)

La historia de Abby, ex dirigente de Planned Parenthood, que ahora es pro-vida

(03/05/2016) Se ha vuelto una defensora de los niños que están por nacer tras ver con ultrasonido al feto que se defendía para no ser abortado

(ZENIT – Roma).- La estadounidense Abby Johnson, hoy militante pro-vida después de haber sido durante años directora de una clínica abortista, cuenta su itinerario en un reciente libro editado por Ignatius The Walls are Talking – Former Abortion Clinic Workers Tell Their Stories (Las paredes hablan. Los ex trabajadores de una clínica abortista cuentan sus historias).

La señora Johnson inició su carrera en la clínica Bryan, en Texas, de la Planned Parenthood, empresa que se hizo famosa después de la publicación de algunos vídeos que revelan la venta de órganos de fetos abortados.

Ascendió rápidamente en la empresa, logrando en seis años ser la directora, tras haber recibido varios premios como ‘empleada del año’ y reconociendo su esfuerzo por el ‘derecho’ de las mujeres a ser ‘dueñas del propio cuerpo’. La clínica en la que trabajó, explica, fue una de las más grandes de occidente. Y añade que en la estructura médica se realizaban hasta 75 abortos por día, seis días a la semana.

En el 2009 tuvo que asistir a un aborto guiado por ultrasonidos, para ayudar a un médico. Se trataba de la 13° semana de embarazo de la paciente. La señora Johnson recuerda la lucha del niño para que no lo mataran. El modo que ella define “inhumano” con el cual el pequeño fue extraído del vientre materno le dejó un recuerdo indeleble.

“Me quedaba claro que el feto sentía el instrumento, y que no sentía gusto ante lo que sucedía. Después la voz del médico rompió el silencio: ‘Enciende Scotti’ le dijo a la enfermera, para que encendiera el aspirador.

Ella creía que trabajaba para una empresa que tenía como objetivo prioritario no el de practicar abortos sino prevenir las interrupciones de embarazo a través de una oferta de ‘salud reproductiva’. “Pienso que -prosigue- la mayor equivocación de la Planned Parenthood es que diga que los abortos realizados son un pequeño porcentaje de los que realmente se realizan, o sea el 3 por ciento del total, pero sabemos que hace 335 mil abortos cada año. Esta cifra no corresponde al 3 por ciento”.

La experiencia vivida llevó a la señora Johnson a cambiar su opinión sobre aquellas personas que se juntaban delante de las clínicas para la que trabajaba. Personas que protestaban o rezaban a favor de la vida que nacía.

Ahora se ha unido a ellos. Viaja por Estados Unidos para promover los derechos de quienes no pueden hacerlo porque son niños en el vientre materno.

Por ello ha fundado una asociación con el nombre “Los diez pequeños indios”, tomado de una novela de Agatha Christie. Su objetivo es ayudar a los trabajadores de las clínicas abortistas a abandonar su trabajo, para ayudarles a salir de los abismos del mal.

lunes, 2 de mayo de 2016

¿Qué método es mejor para orar: libros de oraciones o la oración Interior?

A medida que crecemos en nuestra vida espiritual, debemos de buscar una vida de oración balanceada

 En la vida espiritual existen dos métodos de oración que son comúnmente usados por todo por las personas: ya sea que usen libros de oraciones o que oren a Dios a través de oraciones con sus propias palabras y pensamientos.

¿Deberíamos de preferir una de la otra? ¿Una es más efectiva que la otra? Veamos lo que nos dice San Gregorio del Sinaí:

“No dejen los libros de oraciones. Algunas personas se aferran a métodos de oración que se encuentran en libros de oraciones mientras otros dejan los libros de oraciones y sé concentran completamente solo en sus propias oraciones interiores. Tú puedes tomar el camino del medio: no digas tantas oraciones porque terminarás exhausto; pero no las abandones de una vez porque esto te debilitara. En la misma forma, si para ti es fácil orar con tus propias palabras y es algo que fluye en tu corazón, no lo dejes para tomar un libro. Esto sería como si dejaras a Dios en la profundidad de tu corazón y entonces trataras de conversar con él desde el exterior. (El camino de un Peregrino, 180).”

Desde el punto de vista en San Gregorio, no deberíamos abandonar ningún método de oración. Ambos tienen sus propios méritos y no deben ser dejados del lado en lo absoluto. Al mismo tiempo, el menciona como no debemos dejar de orar en la medida que vemos como Dios se mueve y debemos continuar ello. El principio aparece reflejado en el catecismo:

“2700 Por medio de su Palabra, Dios habla al hombre. Por medio de palabras, mentales o vocales, nuestra oración toma cuerpo. Pero lo más importante es la presencia del corazón ante Aquél a quien hablamos en la oración. “Que nuestra oración se oiga no depende de la cantidad de palabras, sino del fervor de nuestras almas” (San Juan Crisóstomo, De Anna, sermo 2, 2).”


No limitar las formas en la que Dios nos habla

El principal objetivo de la oración nunca debe ser la cantidad sino la calidad. Si vemos que estamos creciendo a través de libros de oración para con Dios, entonces debemos mantenernos en esa oración. Si vemos que Dios nos habla a través de las oraciones propias, entonces debemos descansar en La Presencia de Dios.

De cualquier forma, no debemos limitar las formas en las que Dios pueda querer hablar con nosotros. Es posible que Dios quiera que dejemos a un lado el libro un momento para simplemente hablar con Él. O Dios puede querer que levantemos nuestro libro de oración y encontremos palabras de las escrituras o de una oración que exprese lo que Él quiere comunicarnos.

Similar la experiencia de San Agustín donde el escuchó en las profundidades de su corazón “agarra un libro y lee…”, Dios muchas veces ocupa ambos métodos para hablarle a nuestra alma.


Saber discernir

Finalmente parece obvio para algunos, pero es importante recordar. Somos seres humanos y muchas veces necesitamos variedad para mantenernos interesados. Esto pasa también en la vida espiritual. Si encontramos que nuestra oración se siente seca después de rezar todas nuestras novenas entonces tal vez necesitamos sentarnos, dejar a un lado el libro de oraciones y escuchar a Dios. Al mismo tiempo, si nos sentamos a orar y sentimos que Dios no se mueve en nuestros corazones, tal vez debamos tomar un libro y ver lo que Dios quiere inspirar en nosotros.

A medida que crecemos en nuestra vida espiritual, debemos de buscar una vida de oración balanceada donde busquemos responder a los misteriosos movimientos de Dios en la profundidad de nuestras almas.

Adaptación y traducción al español por Manuel Rivas, para PildorasdeFe.net
de artículo publicado en: Philip Kosloski.com,
autor: Philip Kosloski

domingo, 1 de mayo de 2016

San José, hombre de trabajo

Fiesta de San José Obrero. Todos los trabajadores están invitados hoy a mirar el ejemplo de este

"Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor... Servid a Cristo Señor" ( Col 3, 23 s.).

¿Cómo no ver en estas palabras de la liturgia de hoy el programa y la síntesis de toda la existencia de San José, cuyo testimonio de generosa dedicación al trabajo propone la Iglesia a nuestra reflexión en este primer día de mayo? San José, "hombre justo", pasó gran parte de su vida trabajando junto al banco de carpintero, en un humilde pueblo de Palestina. Una existencia aparentemente igual que la de muchos otros hombres de su tiempo, comprometidos, como él, en el mismo duro trabajo. Y, sin embargo, una existencia tan singular y digna de admiración, que llevó a la Iglesia a proponerla como modelo ejemplar para todos los trabajadores del mundo.

¿Cuál es la razón de esta distinción? No resulta difícil reconocerla. Está en la orientación a Cristo, que sostuvo toda la fatiga de San José. La presencia en la casa de Nazaret del Verbo Encarnado, Hijo de Dios e Hijo de su esposa María, ofrecía a José el cotidiano por qué de volver a inclinarse sobre el banco de trabajo, a fin de sacar de su fatiga el sustento necesario para la familia. Realmente "todo lo que hizo", José lo hizo "para el Señor", y lo hizo "de corazón".

Todos los trabajadores están invitados hoy a mirar el ejemplo de este "hombre justo". La experiencia singular de San José se refleja, de algún modo, en la vida de cada uno de ellos. Efectivamente, por muy diverso que sea el trabajo a que se dedican, su actividad tiende siempre a satisfacer alguna necesidad humana, está orientada a servir al hombre. Por otra parte, el creyente sabe bien que Cristo ha querido ocultarse en todo ser humano, afirmando explícitamente que "todo lo que se hace por un hermano, incluso pequeño, es como si se le hiciese a Él mismo" (cf. Mt 25, 40). Por lo tanto, en todo trabajo es posible servir a Cristo, cumpliendo la recomendación de San Pablo e imitando el ejemplo de San José, custodio y servidor del Hijo de Dios.

Al dirigir hoy, primer día de mayo, un saludo cordialísimo a todos vosotros, (...), mi pensamiento va con todo afecto especialmente a los trabajadores presentes y, mediante ellos, a todos los trabajadores del mundo, exhortándoles a tomar renovada conciencia de la dignidad que les es propia: con su fatiga sirven a los hermanos: sirven al hombre y, en el hombre, a Cristo. Que San José les ayude a ver el trabajo en esta perspectiva, para valorar toda su nobleza y para que nunca les falten motivaciones fuertes a las que pueden recurrir en los momentos difíciles.


MAYO, MES CONSAGRADO A LA VIRGEN

Hoy comienza el mes que la piedad popular ha consagrado de modo especial al culto de la Virgen María. Al hablar de San José y de la casa de Nazaret, el pensamiento se dirige espontáneamente a Aquella que, en esa casa, fue durante años la esposa afectuosa y madre tiernísima, ejemplo incomparable de serena fortaleza y de confiado abandono. ¿Cómo no desear que la Virgen Santa entre también en nuestras casas, obteniendo con la fuerza de su intercesión materna -como dije en la Exhortación Apostólica "Familiaris consortio"- que "cada familia cristiana pueda llegar a ser verdaderamente una ´pequeña Iglesia´, en la que se refleje y reviva el misterio de la Iglesia de Cristo" (n. 86)?

Para que esto suceda, es necesario que en las familias florezca de nuevo la devoción a María, especialmente mediante el rezo del Rosario. El mes de mayo, que comienza hoy, puede ser la ocasión oportuna para reanudar esta hermosa práctica que tantos frutos de compromiso generoso y de consuelo espiritual ha dado a las generaciones cristianas, durante siglos. Que vuelva a las manos de los cristianos el rosario y se intensifique, con su ayuda, el diálogo entre la tierra y el cielo, que es garantía de que persevere el diálogo entre los hombres mismos, hermanados bajo la mirada amorosa de la Madre común.

escrito por San Juan Pablo II 
(fuente: catholic.net)

“El Espíritu Santo les recordará todo cuanto yo les he dicho”

Lectura del santo Evangelio según San Juan
(Jn 14, 23-29)
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "El que me ama, cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada. El que no me ama no cumplirá mis palabras. La palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió. Les he hablado de esto ahora que estoy con ustedes; pero el Consolador, el Espíritu Santo que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho. La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: "Me voy, pero volveré a su lado'. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean".

Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor Jesús.










Hoy, primero de Mayo, día de San José Obrero, nuestro recuerdo y oración por todos los obreros.

Ha luchado contra todo y contra todos. Algunos la admiran, otros la envidian y muchos la tiran a loca. Ella lo único que trata es de cumplir la voluntad que sus padres le expresaron antes de fallecer. Al ser hija única, todo le pertenecería pero sus papás dispusieron que una parte considerable de la herencia fuera destinado a los pobres y a instituciones que velaran por los derechos de los demás. Los parientes cercanos no están de acuerdo pues esperaban una “partecita” de aquellas posesiones, otros le dicen que se debe quedar con todo, que por qué tiene que andar repartiendo. Sin embargo ella siempre responde: “Es la voluntad de mis padres y la voy a cumplir. Sus últimos deseos son sagrados para mí”. Hoy se nos presentan unas sentencias de Jesús, recogidas como testamento, como parte de las últimas palabras que comunicó a sus discípulos en la última cena. Así escuchemos, meditemos y guardemos en nuestro corazón las palabras de Jesús.

Empieza Jesús a hablar de amor, pero un amor traducido en obras, un amor que cumple, un amor que es realidad: “El que me ama, cumplirá mis palabras”. Quizás a alguno le pudiera sonar como que “habría que cumplir las leyes” y con eso bastaría. De hecho, muchas traducciones dicen “el que me ama cumplirá mis mandamientos”. Pero es todo lo contrario, no se trata meramente de cumplir leyes, sino de amar y de amar de verdad. Muy en sintonía con lo que nos dice la primera lectura sobre el concilio de Jerusalén: no es imponiendo una carga pesada de leyes como se alcanza el Reino de los Cielos. Sino cumpliendo lo estrictamente necesario (Hch 15).

Al suscitarse una fuerte discusión sobre si a los paganos se les debe exigir la circuncisión y con ello la adhesión a todas las leyes y costumbres de los judíos, la primera comunidad opta por “dejarse llevar por el Espíritu” y se cuestiona qué es lo más importante del “nuevo camino” que ha enseñado Jesús. Descubren que es más importante el espíritu que la ley. Para los cristianos la circuncisión ya no es ni será importante. Este rito y tradición ha perdido toda vigencia. Ya no es necesario hacer ritos externos alejados de la justicia y del amor misericordioso de Dios. En el cristianismo hombres y mujeres somos iguales, y en el Bautismo adquirimos todos la dignidad de hijos de Dios y miembros del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Creemos necesario realizar una constante “circuncisión del corazón” para que tanto hombres como mujeres logremos purificarnos del egoísmo, del odio, de la mentira y de todo aquello que nos degenera. Hay que quitar los ídolos del corazón.

A San Pablo le queda muy claro y, cuando platica de este primer concilio, recuerda con gusto que, después de discutir sobre la obligación de la circuncisión, “solamente nos pidieron que tuviéramos muy en cuenta a los pobres, cosa que siempre he tratado de hacer”. Cristo quiere que actuemos igual que él: la señal de la presencia de su reino, no eran los grandes milagros o los grandes ritos, sino el Evangelio vivido y predicado por y con los pobres. Los pobres reciben la gran noticia de que Dios está de su lado. ¿Qué señas damos nosotros de que el Reino de Jesús está en medio de nosotros? ¿Cómo cumplimos la palabra de Jesús?

La segunda palabra viene a darnos la seguridad de una presencia dentro de nosotros, la experiencia del Dios Trino en cada uno de nosotros: “Vendremos a él y haremos en él nuestra morada”. Ser cristiano no es cuestión de leyes ni ritos, sino fundamentalmente vivir la presencia de Dios, experimentar su amor, ser expresión de su amor. A veces nos empeñamos en mantener o imponer ritos o signos que no son necesarios o buscamos una uniformidad a ultranza en cosas no centrales y ahogamos esa presencia de Dios en cada uno de nosotros y en nuestra comunidad. Tendríamos que descubrir, a la luz de la voluntad de Dios, qué cosas son más importantes y qué cosas no lo son y están destinadas a cambiar sin que cambie el verdadero sentido de nuestro cristianismo. Ojalá no ahoguemos con nuestras reglas la presencia del Dios Trino en medio de nosotros.

En este nuestro mundo donde la violencia se ha adueñado de todos los ámbitos, donde se justifican las guerras más crueles y pasan desapercibidas las muertes de tantos hermanos nuestros, donde corremos el riesgo de perder la paz, de acobardarnos, Cristo no invita a que fortalezcamos nuestro corazón: “No pierdan la paz, ni se acobarden”. ¿Cómo no tener miedo a los horrores del narcotráfico cuando se han metido a todos nuestros pueblos y a todas las comunidades? ¿Nos quedaremos cruzados de brazos viendo cómo nuestros jóvenes se corrompen y se contagian de la ambición del poder y del dinero? Escuchemos la palabra de Jesús y miremos las verdaderas causas y ataquemos, no con las ametralladoras que no sirven de nada, sino yendo al fondo de los problemas. Si logramos dar valores y fortaleza de corazón a los niños y a los jóvenes, no caerán en la garras del vicio. Pero si descuidamos su educación y nosotros mismos no somos ejemplo de coherencia y de perseverancia ¡qué fácil caerán los ingenuos jóvenes!

Nunca el cristiano debería sentirse huérfano. El vacío dejado por la ausencia física de Jesús, será llenado plenamente por la presencia viva del Espíritu, que está en nosotros y nos enseña el arte de vivir en la verdad: “El Espíritu Santo, el Paráclito, les enseñará”. Lo que configura la vida del verdadero creyente no es el ansia del placer, ni la lucha por el éxito, ni la obediencia a una ley. El verdadero creyente no cae ni en el legalismo ni en la anarquía, sino que busca con el corazón limpio la verdad. Su vida no está programada por prohibiciones, sino que viene animada e impulsada positivamente por el Espíritu. Ser cristiano no debe ser un peso que oprime o atormenta, sino la emocionante aventura de dejarse guiar por el amor creador del Espíritu que vive en nosotros y que nos hace vivir con alegría y libertad el camino del amor.

Guardemos en el corazón estas palabras de Jesús, son su tesoro y su testamento. Dejémonos guiar por el Espíritu creador que suscitará nuevos caminos para hacer presente su fuerza en este mudo de cambios e inseguridades. Pidamos al Señor que cada uno de nosotros descubramos y vivamos con libertad, pero con seriedad, “lo esencial del evangelio”.

Señor Jesús, que nos dejas como herencia y mandato el amor a ti y a los hermanos, transforma nuestro corazón para que dejándose guiar por el Espíritu, se inflame en tu mismo amor. Amén.

escrito por Enrique Díaz Díaz
(fuente: zenit.org)
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