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miércoles, 23 de mayo de 2012

La Familia Salesiana de España celebra la fiesta de María Auxiliadora

Las casas salesianas son un hervidero de jóvenes, antiguos alumnos, fieles, que celebran la fiesta de la Virgen de Don Bosco.

Toda la Familia Salesiana en España celebra, mañana 24, la fiesta de María Auxiliadora. Con este motivo, durante estos días se vienen realizando multitud de actividades en los centros salesianos para celebrar esta advocación mariana fomentada por San Juan Bosco (1815-1888), sacerdote turinés fundador de los salesianos.

A lo largo de los días previos a la fiesta, se han venido sucediendo actividades deportivas, culturales, excursiones y, especialmente, actividades religiosas como momentos de oración, novenas, celebración de la eucaristía, etc. Actividades y celebraciones que, mañana, tendrán su momento culmen y que convertirá los centros salesianos en un hervidero de alumnos, antiguos alumnos, familias y devotos que se acercarán a expresar su cariño hacia la Virgen bajo esta advocación.

Propagar la devoción a la Virgen María, bajo el título de Auxiliadora de los cristianos, es uno de los elementos que forman parte del proyecto educativo salesiano para la formación integral de los jóvenes desde los valores del Evangelio.

Se da la circunstancia de que, este año, la fiesta de María Auxiliadora coincide con el paso de una reliquia de Don Bosco por las obras salesianas de España. La urna con la reliquia del santo llegó a España el 1 de mayo y, hasta el 11 de noviembre, irá visitando las distintas casas salesianas. Este recorrido comenzó en 2009, y concluirá en 2015 para conmemorar el Bicentenario del nacimiento de San Juan Bosco. La reliquia del santo visitará los 130 países donde hay obras salesianas, y ya ha recorrido las casas de África, Asia y América.

Los salesianos tienen 136 comunidades en España, con 1140 religiosos. Animan y dirigen diferentes obras destinadas a la educación de los jóvenes , especialmente colegios con 97 centros escolares, de ellos 57 con Formación Profesional. En los colegios estudian 77.200 alumnos y trabajan 5800 profesores. En España hay 92 parroquias encomendadas a los salesianos, y 100 centros juveniles con cerca de 24.000 jóvenes que participan en ellos, atendidos por unos 2.500 animadores. Otras obras que atienden los salesianos son las Plataformas Sociales, 24 en nuestro país, con programas para menores y jóvenes en situación de vulnerabilidad, inserción laboral, atención a inmigrantes y otro programas para atender a jóvenes en riesgo de exclusión social.

(fuente: www.donbosco.es)

Procesión en honor a María Auxiliadora en Salta

Estuvieron presentes los alumnos de nuestros tres Colegios "Ángel Zerda", "Ceferino Namuncurá" y "María Auxiliadora - Laura Vicuña", como así también delegaciones de la mayor parte de los colegios católicos de Salta. El arzobispo, Mario Cargnello, encabezó la Procesión y luego presidió la Eucaristía en un patio totalmente colmado.



Además de los alumnos, se hicieron presentes los jóvenes del MJS, los Salesianos Cooperadores, la Asociación de María Auxiliadora, la Legión de María, los Exalumnos y Exalumnas y muy numerosos fieles que desde temprano esperaron el paso de las imágenes o acompañaron su camino por las calles del barrio.

Los días previos, grupos de alumnos visitaron las casas y comercios para colocar afiches informativos y la fiesta fue anunciada también en distintas entrevistas de los canales de noticias locales. El sábado por la mañana jóvenes del Colegio y del MJS, acompañados por animadores y docentes, ornamentaron cada una de las dieciséis cuadras del recorrido.

La Procesión y la Misa son vividas con especial fervor por los alumnos de los cursos mayores, quienes transportan las imágenes de Don Bosco y María Auxiliadora. Al final de la Misa, ellos compartieron un momento muy emotivo en la Capilla del Colegio, con Salesianos, docentes y fundamentalmente padres y familiares.

Con la Procesión no concluyen los homenajes a la Virgen. En estos días todo el Colegio se encuentra preparando la fiesta escolar a María que será el jueves 24 por la mañana, y cada tarde fieles de todas las edades rezan juntos la Novena al término de la Misa. Para estas celebraciones, se invita a sacerdotes del clero local.



Como reflexión final queda el mensaje que nos dio el arzobispo en su homilía: "el sueño de hacer felices a los jóvenes fue lo que impulsó la apertura de este Colegio centenario y debe seguir siendo el punto de referencia que oriente nuestro caminar de todos los días".

(fuente: www.donbosconorte.org.ar)

martes, 22 de mayo de 2012

Recemos el rosario con el corazón y no de modo mecánico

Entrevista al Cardenal Prosper Grech, OSA
 Por Salvatore Cernuzio

ROMA, viernes 18 mayo 2012 (ZENIT.org).- “¿Tienen presente las dos fontanas con dos niveles que están en la Plaza de San Pedro? Aquellas en donde el agua moja el primer nivel y después baja al segundo? Así es la gracia de María: sobreabunda en Ella y después llega a nosotros”.

Este es uno de los significativos ejemplos que el cardenal agustino maltés, Prosper Grech, utilizó en la misa que celebró este miércoles 16 en la iglesia de 'Santa María de la Gracia en Fornaci', donde ha sido recibida la imagen de la Virgen de Fátima, que permanecerá hasta el 20 de mayo junto a las reliquias de los beatos Francisco y Jacinta.

El miércoles fue la jornada dedicada a los enfermos y a las personas que sufren. Al concluir su homilía, toda centrada en la oración del Ave María, el purpurado distribuyó el aceite sagrado para la unción de los enfermos, a los numerosos fieles enfermos que llegaron a la iglesia para venerar a la imagen peregrina.

“María es salud de los enfermos”, recordó el cardenal en su meditación. “Ella nos da la fuerza de soportar el sufrimiento y los males”; y al recordar la importancia de la oración invitó a los fieles a “no abandonarla en este mes mariano”, porque la Virgen “es la vía segura que lleva a Cristo, refugio seguro hacia la salvación”.

Entrevistado por ZENIT el cardenal explicó que “depende de nuestra fe” creer en el poder de intercesión de María y por lo tanto de la eficacia de la oración. “Se puede rezar a María sin fe –dijo--, y Ella en su misericordia puede también escucharnos”. Si bien solamente “a través de una relación personal con Cristo y después con su Madre” se puede llegar a “una oración que sale del corazón y que responde con el corazón de María”.

“¿Cuántas ‘Ave María’ hemos rezado en nuestra vida? se preguntó el purpurado que respondió: “Miles yo creo, y ¿qué es lo que rezamos? Ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte”. “María en aquel último momento –explicó--, nos toma por la mano, no solamente para confortarnos, sino para darnos la fe, para hacer ese salto hacia los brazos de Cristo, de manera que Ella nos presente a Jesús, y Jesús al Padre”. Y añadió que “la penitencia, el ayuno y la oración son las vías concretas de salvación indicadas por María”.

Durante la entrevista a ZENIT reafirmó dicho concepto: “Jesús ha predicado en el evangelio la penitencia por todos nuestros pecados, para así poder entrar en el Reino de Dios. Por ello su Madre nos invita en cada aparición a la confesión, como un acto de verdadera y sincera contrición, así como también a la oración”.

La oración en particular es un acto fundamental de la vida del cristiano, especialmente cuando va dirigida a la Virgen: “Lo que no osamos pedir al Padre o por miedo o por falta de fe –dijo--, lo ponemos en las manos de nuestra mamá”.

El purpurado añadió que por ese motivo Ella diversas veces “nos indicó el rosario como un instrumento fuerte en las manos del cristiano, instrumento al cual es necesario retornar. Una vía no solamente de oración, sino también de meditación”.

En el tercer misterio glorioso por ejemplo, decimos: el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles... Padre Nuestro... Ave María.. etc. ¿Pero qué significado tiene esto para nosotros? ¿Estamos realmente reflexionando sobre el hecho de que el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles, sobre la Iglesia y por lo tanto sobre mi? Es necesario entrar plenamente en el significado de estas palabras”, indicó.

A la pregunta sobre el significado del mes mariano, tiempo de gracia en el cual florecen tantas iniciativas que llevan elevan el corazón a María, el cardenal Grech respondió que se trata de “un tiempo rico de oportunidades para nosotros, porque se descubre la devoción por la Madre de Dios que en la iglesia católica empezó desde el inicio, y seguirá siempre en cuanto está íntimamente unida al Señor”.

Al concluir, el alto prelado dedicó un pensamiento hacia los enfermos y personas que sufren, y que tuvieron el miércoles una jornada dedicada a ellos: “En mi escudo cardenalicio están escritas las palabras “In te Domine speravi” y naturalmente “non confundar in aeternum”. O sea, “Oh, Dios, espero en ti, y a Ti me confío para no perderme para siempre”. Esta debería ser nuestra oración continua. Confiemos nuestra oración a María, la Madre, para que la ofrezca a Jesús”, concluyó.

Traducido del italiano por Sergio H. Mora

lunes, 21 de mayo de 2012

Comunicar con renovada fuerza la fe, la esperanza y la caridad

Zárate-Campana (Buenos Aires), 22 May. 12 (AICA) El obispo de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga, destacó que “hoy es conocida la valoración de la Iglesia por los medios sociales de comunicación”, pero reconoció que “no siempre los miembros de la Iglesia, como familia de Dios, hacemos un uso profundizado, irradiante y evangelizador de aquéllos. En especial hoy, cuando muchos contamos con diversos sitios, aplicaciones y redes sociales”.

El prelado consideró “claro” el mensaje del papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebró el pasado domingo, al sostener que “transmisión de ideas, pensamientos, sentimientos, e imágenes generadoras de todo ello, son un modo estupendo de comunicación humana”.

Y agregó: “Ahora se nos llama también a profundizar más aún, a encontrar espacios de silencio como ocasión de meditar, y de compartir la Palabra del Señor a través de esos medios, para la evangelización, y a civilizar, en sentido de la civilización del amor”.

El obispo propuso “una valoración de lo que podría ser ‘un signo’ de estos tiempos. En este tiempo en que surge con mayor fuerza que nunca antes la cuestión de los medios de comunicación social, cuya importancia crece hasta el punto de estar casi ‘omnipresentes’, en un sentido, en la cultura moderna, podemos ver que las imágenes, palabras, sobreabundan muchas veces sin el necesario discernimiento a la luz de las virtudes y los valores trascendentes”.

Ante esto, consideró necesario que “abunden en verdad, bondad, en poder sanante, en información adecuada, en proponer soluciones a una justicia tan largamente esperada; que abunden en unir por causas justas y en creación de lazos de solidaridad”.

“Es el humanismo cristiano, trascendente, integral y solidario el que puede signar con sello de verdad a los medios sociales. Nosotros, por lo menos, no disponemos de grandes medios ni de tecnologías. Pero en tanto cristianos, nos podemos plantear si el uso de aquellos medios ‘que están a nuestro alcance’, por lo menos, lo hacemos o no con un sentido pleno de evangelización, de promoción de la unidad, la fraternidad, promoción del respeto comprensivo, del diálogo franco y sincero. Este aspecto forma parte integrante de la misión nuestra como ‘miembros de la Iglesia’, y podría ser hoy la ocasión para que valoremos desde lo ético cómo lo hacemos, pero también que procuremos valorarlo desde lo religioso, desde una evaluación acerca de nuestra apertura a lo genuinamente profético, en comunión eclesial”, indicó.

Por último, monseñor Sarlinga invitó a “comunicar, con renovada fuerza, la fe, la esperanza, la caridad. También la solidaridad, que es como la dimensión social de la virtud de la caridad, la solidaridad real que nos sitúa a todos, los unos con los otros, los unos para los otros, en la búsqueda del bien común de la gran comunidad de los hombres”.+

Las mujeres judías en tiempos de Jesús

¿Cómo eran las mujeres judías de entonces? ¿Qué costumbres tenían? La Virgen María se comportaría como una más entre ellas.

Las mujeres judías hablaban solamente en arameo, porque estaba mal visto que tuviesen relaciones con personas de otra raza. Sin embargo María hablaría otras lenguas por su estancia en Egipto y, además, hablaría también el griego, por sus visitas a la ciudad cercana de Sépphoris, que estaba muy helenizada.

Desde niñas se las educaba en la religión judía. Esta instrucción era inculcada en el seno familiar por las costumbres que observaban y también en la escuela de la sinagoga, donde les enseñaban a leer y aprenderse de memoria las escrituras. Debían cumplir con la ley de Moisés.

Antes de la puesta del sol de los viernes se preparaban para celebrar el Shabbat. Para ello barrían y limpiaban la casa, mudaban la ropa de la cama y de la mesa. Se purificaban lavándose en una tinaja en casa. Se ponían el mejor vestido. Por la noche celebraban el Shabbat en una cena familiar con todos sus hijos y familiares próximos. Al día siguiente, como les estaba prohibido trabajar, comían de lo que les sobraba la noche anterior. Así se ha hecho siempre. Esta fiesta servía para reunir a los familiares periódicamente y trasmitir la tradición judaica.

Respecto a sus costumbres religiosas viajaban a Jerusalén tres veces al año con motivo de las fiestas de Pascua, Pentecostés y Tabernáculos, y permanecían una semana allí. Rezaban mañana y tarde largas oraciones. Las más fervorosas ayunaban a pan y agua dos veces a la semana, los días 2º y 5º. También lo hacían los fariseos, como dice el evangelio, pero estos solo lo hacían para que se les viese, no actuaban con sinceridad. Jesús les atacó mucho por este motivo.

Otras costumbres que tenían las mujeres es que podían estar un tanto obsesionadas con cualquier cosa que rompiese la pureza legal. Por ejemplo tenían que hacer abluciones antes de comer (lavarse las manos). No podían tocar sangre humana, comer carne de cerdo, la carne debía de ser exangüe…

Eran las encargadas de lavar a conciencia a sus difuntos, además de cortarles las uñas y de afeitarles el pelo. Se explica por qué la Virgen María estaría dentro del sepulcro arreglando la cabeza martirizada de su Hijo. Las demás mujeres que la acompañaban, Salomé, María de Cleofás y María Magdalena quedaron fuera simplemente porque no cabían dentro del sepulcro.

El trabajo manual era prácticamente obligatorio. No podían estar ociosas en sus casas, tenían que hacer trabajos de hilandería o de costura. El fruto de su trabajo era para el marido.

Lo más apropiado para una mujer era permanecer en casa. Por esto estaba muy mal visto que una mujer judía estuviese sola en la calle. Si salía de casa, debía cubrirse la cabeza con un velo.

Una mujer en casa debía madrugar para preparar en el fuego el pan cada día para que su esposo lo encontrase listo y caliente para comer cuando éste se levantaba. Tenía que ir a la fuente del pueblo a por agua en un cántaro. Debía dar de comer a las bestias que tuviese. Era la responsable de todo lo concerniente al hogar, la comida, el huerto del jardín, comprar en el mercado, la educación de los hijos. Tenían una hospitalidad proverbial, por fraternidad, con sus hermanos judíos y por cuestiones religiosas.

Escrito por Carlos Llorente. 
(fuente: unsacerdoteentierrasanta.blogspot.com)

domingo, 20 de mayo de 2012

Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor. Y sepan que Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos (Mc 16, 15-20)
Gloria a ti, Señor.


En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda criatura. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Estos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos". El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación con los milagros que hacían.


Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor Jesús.

El Evangelio de Marcos tiene una conclusión que la mayoría de los estudiosos considera no auténtica, es decir, no perteneciente a la obra original del evangelista; pero es canónica, es decir, parte integrante de la Biblia y, por tanto, palabra inspirada por Dios, verdadera Palabra de Dios, quienquiera que haya sido su autor humano inspirado. El Evangelio de este domingo en que celebramos la Ascensión del Señor está tomado de esa conclusión.

La obra auténtica del evangelista Marcos termina en Mc 16,8. Las mujeres que fueron al sepulcro de Jesús con aromas y ungüentos para embalsamar su cuerpo, encontraron allí un joven vestido con una túnica blanca que, habiendoles asegurado que Jesús ha resucitado, las manda decir a los discípulos y a Pedro que irá delante de ellos a Galilea y que allí lo verán. Y sigue ese versículo final: “Ellas salieron huyendo del sepulcro, pues un gran temblor y espanto se había apoderado de ellas, y no dijeron nada a nadie porque tenían miedo...” (Mc 16,8). Todos concuerdan en que el Evangelio no puede terminar así. La mayoría piensa que el Evangelio en su forma original tuvo su propia conclusión auténtica, donde se narraba esa aparición en Galilea de Jesús resucitado, y que esta conclusión se perdió.

Como prueba de esta hipótesis se puede observar que el Evangelio de Mateo, que tiene como fuente escrita el Evangelio de Marcos, concluye con esa aparición de Jesús resucitado a los once en Galilea. Esto lo habría tomado del Evangelio de Marcos, que Mateo habría conocido antes de que se perdiera la conclusión de ese Evangelio. Según Mateo, las mujeres salieron del sepulcro para dar la noticia a los discípulos “con miedo y gran gozo” (Mateo mitiga el aspecto del espanto, según su tendencia general de atenuar los fuertes sentimientos en todos los otros puntos en que depende de Marcos). Entonces Jesús mismo sale al encuentro de las mujeres –esto es lo que Mateo leía en Marcos y que ahora está perdido- y les repite el mensaje: “Id y avisad a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán” (Mt 28,10). Dejando de lado el episodio del soborno de los soldados, que es ciertamente un dato que Mateo conoce por otra fuente, la conclusión de Mateo, que habría tomado de Marcos, continúa: “Los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado” (Mt 28,16). Y aquí tiene lugar la aparición de Jesús resucitado a su apóstoles y la misión universal.

Esta es una hipótesis, porque lo cierto es que el Evangelio de Marcos carece de una conclusión auténtica, sea que se perdió o que nunca la tuvo. Entonces, precisamente considerando que el Evangelio no puede concluir en esa forma tan abrupta y sin que haya apariciones de Jesús resucitado, otra mano habría redactado la conclusión actual tomando elementos de los demás Evangelios y de los Hechos de los Apóstoles.

El Evangelio de este domingo son los versículos finales de esa conclusión. Se leen en este domingo porque allí está la afirmación del misterio que contemplamos hoy: “Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios”. Pero no deja la escena de esta tierra sin antes dejar a sus discípulos una misión: “Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará”. En estas breves palabras de Jesús está expresada en forma reiterada la destinación universal de la salvación: “Id a todo el mundo... a toda la creación”. El anuncio del Evangelio, es decir, la Buena Nueva de la salvación concedida al mundo por medio de Jesucristo, debe alcanzar a toda la humanidad. San Pablo, que contribuyó notablemente a esta proclamación, escribe: “No me avergüenzo del Evangelio, que es una fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree: del judío primero y también del griego” (Rom 1,16).

Ante el anuncio del Evangelio no hay más que dos reacciones posibles: creer o no creer; ante la oferta de la salvación hay dos actitudes posibles: acogerla o rechazarla. Pero el resultado de una u otra es diametralmente opuesto: “El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará”. En el primero de estos miembros se agrega como condición un elemento: el bautismo. Por eso, en obediencia a su Señor, la Iglesia no ha cesado de enseñar que “el bautismo es necesario para la salvación de aquellos a los que el Evangelio ha sido anunciado y han tenido la posibilidad de pedir este sacramento” (Catecismo de la Iglesia Católica, N. 1257).

Después que Jesús fue elevado al cielo, los apóstoles cumplieron la misión que les encomendó: “Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con los signos que la acompañaban”. Jesús, el Señor, está sentado a la derecha del Padre en el cielo; pero no deja de actuar en la tierra, precisamente en la obra de la evangelización: “colaborando con ellos y confirmando la palabra de ellos”. En esta colaboración ciertamente la parte principal corresponde al Señor. Por eso los grandes apóstoles han reconocido siempre que los resultados de su trabajo son más obra de Dios que de ellos mismos; ellos no se consideran más que un instrumento en las manos de Dios.

La misión encomendada por Cristo a sus apóstoles fue desarrollada por ellos con gran fidelidad. Es así que el Evangelio ha llegado también hasta nosotros que estamos tan lejos del lugar desde donde partió la misión. Pero todavía tenemos mucho que hacer. En efecto, los que no pro-fesan ninguna fe, son ateos o agnósticos, o profesan otras religiones no cristianas, son el 14,9% en la Provincia de Concepción y el 15,3% en la Provincia de Arauco, es decir, de cada 100 personas, 15 todavía no han acogido el Evangelio.

+ Felipe Bacarreza Rodríguez Obispo Residencial de Santa María de Los Angeles (Chile) (fuente: www.aciprensa.com)

sábado, 19 de mayo de 2012

Peregrinación de exalumnos al santuario de María Auxiliadora

Buenos Aires, 18 May. 12 (AICA) Mañana domingo 20 de mayo se realizará la 85ª Peregrinación al santuario de María Auxiliadora, del barrio porteño de Almagro (avenida Hipólito Yrigoyen 4000), organizada por la Federación Regional de Exalumnos de Don Bosco y de las Uniones de Exalumnas de María Auxiliadora.

La convocatoria es a las 10.30 en la esquina de avenida Rivadavia al 3700, esquina Boedo, la marcha se iniciará a las 11 y a las 12 se celebrará la misa en la basílica. Antes de la misa, a las 11.25 habrá un homenaje a Don Bosco en su monumento, y a las 11.45 se efectuará un acto patrio con motivo del 25 de Mayo de 1810.

Participará la Banda de los Exploradores Veteranos.

Informes: exalumnosdedonboscoars@gmail.com .+
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